Contenido duplicado: qué es y cómo detectarlo

El contenido duplicado es, tal y como su nombre indica, contenido exacto que aparece en más de una web distinta. Puede ser directamente por plagio o incluso hay veces que se hace inconscientemente por tener una mala gestión de la web.

¿Cómo se genera contenido duplicado de manera inconsciente?

Cuando Google rastrea nuestra web, hay veces que puede encontrarse con contenido duplicado del que no estamos al tanto, ¿cómo puede ser?

  • Mismo contenido para diferentes países sin haber indicado a los buscadores que se trata de otro país con la etiqueta Hreflang.
  • Dejar nuestra web en pruebas accesible para que Google entre a rastrear.
  • En el caso de los ecommerce, poner las descripciones de los productos que facilita el proveedor, por ejemplo, ya que podría ser la misma que dan a las ecommerce con las que operan.
  • Mala organización interna: también puede ocurrir por tener una mala gestión interna, categorías repetidas, que no haya metadescripciones, etc.

Estos son solo algunos de los motivos por los que podemos tener contenido duplicado sin darnos cuenta, para evitarlo hay que mantener un orden en la gestión, alejarse de las “chapuzas”, es decir, mimar el contenido con cuidado, cada contenido que sea original y clasificado, realizando los pasos correspondientes para el SEO, es decir, keywords, categorías, metadescripciones…

Pero, lamentablemente, no todo depende de nosotros, puede ocurrir que alguien ajeno a nuestra web decida duplicar nuestro contenido en otra web con otra url, bien porque quiere perjudicarnos y provocar que Google nos penalice, o bien porque no son capaces de crear su propio contenido y deciden copiar el nuestro. Sea cual sea el caso, hay formas de detectarlo y evitarlo.

Cómo detectar el contenido duplicado

Es fácil detectar contenido duplicado si utilizamos herramientas especializadas para ello, como CopyScape, o poniendo fragmentos de texto, por ejemplo, en el buscador de Google, a ver si salen diferentes URL.

¿Y cómo evitarlo? Pues existen varias maneras de proteger nuestro contenido ante cualquier intrusión e intento de plagio o plagio por error.

  • Cuando migramos una web, corremos el peligro de perder partes o incluso duplicar el contenido sin darnos cuenta, por eso es recomendable crear redirecciones 301 para redirigir todo el tráfico a un mismo enlace y no perder así el potencial SEO que teníamos ganado, consiguiendo transmitirlo a la nueva URL.
  • Usar etiqueta “rel_canonical” para indicar cuál es la página a la que se le atribuye la autoría del contenido. Esto es muy común especialmente en los ecommerce, ya que se van haciendo selecciones de productos gracias a la aplicación de filtros que dan como resultado URL compuestas por parámetros. Estas URL creadas a partir de filtros suelen incluir la etiqueta canonical hacia la “categoría padre”” ya que los productos que se muestran son los mismos, simplemente se van filtrando.
  • Exigir que eliminen el contenido que nos han duplicado en caso de detectarlo.
  • Si no lo han eliminado, denunciarlo a Google.

Y sobre todo, no copies contenido, no olvides que Google valora la originalidad y si ve que el que duplica contenido eres tú, no dudará en penalizarte.